viernes, 18 de diciembre de 2015


INDICE POR MATERIAS
(junio-diciembre 2015)
A

Aborto
·         Grupos pro-vida. Un fraude ideológico (diciembre 2015)
·         Aborto e Iglesia católica. Otro mundo es posible. (agosto 2015)
·         ¿Despenalizar o legalizar el aborto? (julio 2015)

·         La fecundación como inicio del individuo humano. (junio  2015)


Bioética
·         Integración de la Comisión Nacional de Bioética. (junio 2015)

Drogas
·         Marihuana: las preguntas del debate. (noviembre 2015)
·         Marihuana. derecho penal del enemigo. (octubre 2015)
·         Los daños del prohibicionismo contra el medio ambiente. (jjunio 2015)
·         Consumo de drogas en los pueblos americanos. (junio 2015)

Genética y derecho
·         ¿Nuevos sujetos para una nueva constitución política?. (octubre 2015)
·         Los exámenes de ADN y su relación con las ciencias penales. (julio 2015)
·         Los fundamentos científicos de la huella genética. (julio 2015)
·         “Conócete a ti mismo” genética y derecho, imperativos jurídicos a partir del genoma. (junio 2015)

Patrimonio Cultural
·         El robo de museos en Chile considerado como una de las bellas artes. (julio 2015)
·         Los bienes culturales como objetos económicos. (julio 2015)
·         Características de la huella genética. (julio 2015)
·         El robo de la mona liza. (julio 2015)
·         El robo de bienes culturales en Chile. (julio 2015)
·         El Tesoro de Nuestra Señora de las Mercedes a España. (julio 2015)
·         El saqueo cultural de américa latina. (junio 2015)


                                                                                            
6 meses del blog
Hace 6 meses, más bien por curiosidad, y sin ninguna expectativa especial, inicié este blog, subiendo a él artículos que había escrito con anterioridad, algunos de ellos publicados y otros inéditos. Gracias a la “asesoría computacional” de mis hijas puse algunos link en mi Facebook (ni siquiera sabía que se podía hacer) y rápidamente tuve una respuesta que me sorprendió, en términos de visitas.
Hoy sigo sorprendiéndome, con más de 1550 visitas y más de 380 originadas desde más de 20 países (Estados Unidos, Rusia, Israel, España, Argentina, Países Bajos, Reino Unido, México, Alemania, Venezuela, entre otros).
Aborto, bioética, drogas, genética, iglesia, patrimonio cultural, he ahí los principales temas sobre los que hemos publicado nuestras opiniones en estos 6 meses del blog y en 24 artículos diferentes.
Agradezco a quienes lo han visitado y particularmente a quienes han opinado en él, y a todos, los invito a manifestar su opinión, que el principal objetivo de esta publicación fue y sigue siendo, el constituir un espacio de diálogo y debate, sobre los temas indicados.


Fernando García Díaz

lunes, 14 de diciembre de 2015

GRUPOS PRO-VIDA. UN FRAUDE IDEOLÓGICO

Fernando García Díaz

The work approaches the analysis of the self called pro-life groups, focusing on the chilean situation but referencing other countries as well. After examining if they actually are in favor of life, and doing it just to know if they only are anti abortion, the work concludes that their real objectives are more likely coming from another nature".



I.              INTRODUCCIÓN
A comienzos de octubre de este año 2015, fuimos sorprendidos, por unas fotografías de presos en el Estadio Nacional durante la dictadura de Pinochet, que eran utilizadas en una campaña antiaborto([1]). En gigantografías camineras aparecía parte de una fotografía tomada en el Estadio Nacional en 1973, con la lectura “ABORTO es tortura, muerte y desaparición”. Más allá que la fotografía había sido intervenida y utilizada sin el consentimiento de su autor([2]), la situación nos pareció despreciable. Identificar a una mujer que decide eliminar una mórula, o un embrión, con un torturador de aquellos que conocimos mientras permanecimos presos en el Estadio Nacional, (aproximadamente dos meses en mi caso), nos pareció que violaba las normas más básicas de la tolerancia y que merecía un sentido repudio. Se trataba de una deslegitimación tan profunda de un “legítimo otro”, que nos pareció particularmente grave. Y creemos no estar equivocados.

El hecho, que podría estimarse aislado, se inserta sin embargo en un nuevo y creciente fenómeno en nuestro país, como es el de los llamados grupos pro-vida. Por supuesto no es la primera manifestación de ellos. Los habíamos visto en mayo de 2014 en una masiva manifestación de jóvenes frente a La Moneda. Con llamativos carteles y consignas “exigían” a la Presidenta de la República que no enviara al Congreso el proyecto de ley que despenalizaba el aborto en tres circunstancias, y que había sido una de sus promesas de campaña. O más reciente, en septiembre de este año, esta vez en la explanada del Santuario de la virgen del Carmen en Maipú, manifestándose una vez más contra el aborto. Por lo demás ese día, de forma coordinada, en otras 32 ciudades del país hubo manifestaciones en el mismo sentido. Pero esta gigantografía tiene nuevo sentido, constituye un nuevo paso. Hasta ayer sólo se mostraba el producto del aborto, se deslegitimaba el acto, hoy también se deslegitima al sujeto, …avanzamos, …sólo que hacia una mayor violencia.

¿Quiénes son esos grupos prácticamente sin historia en Chile, poco conocidos y que de pronto logran una gran presencia mediática? Al análisis de ellos queremos dedicar estas líneas, y especialmente de los grupos chilenos, para lo cual recurrimos preferentemente a sus propios textos y a la historia que este tipo de grupos presenta en países en donde llevan más años activos. Dos son los aspectos más relevantes que abordamos, el contenido de su discurso ideológico, en este artículo, y sus formas de manifestarse, en un artículo que subiremos en las próximas semanas, “Un fraude peligroso: Grupos Pro-vida”. 

II.            SITUACIÓN ACTUAL

En nuestro país, como en muchos, la existencia y desarrollo de estos grupos se encuentra indisolublemente ligada al pensamiento cristiano, y particularmente católico. Contrario a lo que oficialmente sostiene El Vaticano, la Iglesia Católica, durante siglos abordó el aborto consentido con un tratamiento variado, en el que se dieron muy diferentes posturas, ninguna “…más católica que la otra”([3]), en el decir de Daniel C. Maguire, profesor de Teología Moral en la Universidad de Marquette. Entre ellas, nula preocupación por la cuestión (después de todo, ni el Antiguo, ni el Nuevo Testamento hacen referencia alguna al tema), condena cuando aparece como prueba de pecados sexuales, como el adulterio o la promiscuidad([4]), condena cuando se interpreta como contrario a la única función aceptable de la sexualidad, tener hijos, (y por ello se estimaba más grave la esterilización que el aborto), legitimidad en diferentes situaciones (San Jerónimo, San Agustín, Santo Tomás, Decreto de Graciano, etc., hoy K. Raliner, J. Doncell, y muchos más), hasta la posición radical actual, que incluye la condena a todo tipo de abortos, por estimarse que atenta contra la vida del que está por nacer([5]). Durante el siglo XIX, la opinión de la jerarquía eclesiástica empieza a unificarse en la oposición a éste, lo que se concreta con la dictación, el año 1869, por el Papa Pío IX de la Constitución Apostilicae Sedis y más tarde en el Código de Derecho Canónico (1917), asignándole una de las penas más severas, situación que se mantiene en el actual Código de Derecho Canónico (1983)([6]). Aun así, con posterioridad a esa fecha, por décadas el tema no tuvo mayor relevancia, como se puede apreciar en Chile. Aquí, por más de 50 años se permitió legalmente el aborto por peligro para la vida de la madre, (Código Sanitario, artículo 119, vigente entre 1931 y  1989) situación condenada formalmente por la Iglesia, sin que hubiera una mínima oposición a esa norma, o una propuesta política de eliminarla, ni desde el interior de la Iglesia, ni desde los partidos más identificados con las posiciones católicas (Partido Conservador, Partido Falange Nacional y Partido Democracia Cristiana).

Y desde luego, por más de cien años, no hay registro de pensamiento “pro-vida” o grupos “pro-vida”. En la actualidad sin embargo, y como lo señalamos al comienzo, podemos constar que ambas situaciones no sólo existen, sino que los grupos pro-vida se constituyen en verdaderos grupos de presión política, con una activa presencia mediática.

El nacimiento de este tipo de movimientos se suele situar en los Estados Unidos, a mediados de los años setenta del siglo pasado, y especialmente post 1973, fecha en que la Corte Suprema de ese país, en la conocida sentencia del juicio “Roe versus Wade”, declara que el ejercicio del derecho constitucional a la privacidad incluye el aborto si la mujer que estaba embarazada y el médico que la atiende, deciden en favor del mismo. Este caso constituye un hito relevante en el proceso mundial de despenalización del aborto, y el surgimiento de estos grupos “pro-vida” se inserta primeramente en la cultura anglosajona y desde las iglesias evangélicas. En la actualidad estos grupos tienen también una presencia relevante en el mundo católico, como da cuenta la situación de países como España, México, Chile y muchos otros.

En Chile, el surgimiento de estos grupos “pro-vida” es claramente reciente, propio del período democrático post dictadura, y su desarrollo se encuentra inversa pero indisolublemente ligado al avance de las ideas partidarias de la legalización del aborto. Las primeras manifestaciones visibles las encontramos en torno a la presentación de proyectos de ley que despenalizaban el aborto, aunque fuera sólo parcialmente. Pero es a partir del 21 de mayo del año 2014, cuando la presidenta Michelle Bachelet retomó el compromiso de envío de un proyecto al Parlamento que busca despenalizar la interrupción del embarazo, bajo tres específicas circunstancias, cuando la acción de los grupos “pro-vida” se agilizó en nuestro país.

Conscientes que se trata no sólo de organizaciones diferentes, sino  que a menudo presentan también diversas posiciones sobre algunos temas, hemos preferido hablar de “grupos” pro-vida, en vez de “movimiento” pro-vida.

En Chile existen más de 40 grupos u organizaciones que se identifican como “pro-vida”, encontrándose la mayoría de ellas integradas a la llamada Red pro-vida  Chile”, que considera en su listado 40 organizaciones entre sus miembros([7]). Aquí están organizaciones como Fundación Chile Unido, el Instituto de Ciencias de la Familia Universidad de Los Andes, Siempre por la Vida, la Vicaría de la Familia-, Fundación Esperanza, Red por la Vida y la Familia, Instituto Res Pública y otras numerosas instituciones que con mayor o menor fuerza, desarrollan activismo en contra del aborto en Chile.

Informaborto, el grupo responsables de la gigantografía con la foto de los presos políticos a que hemos hecho referencia, apareció en el espacio público el año 2014. Autodefinidos como un grupo “..que quiere mostrar públicamente, en forma gráfica, visual y explícita, la realidad del aborto ..”, según indican en twitter, se hizo conocido por exhibir camiones con gigantescas fotografías que mostraban los restos de aborto. Como institución, no aparece asociado a la llamada Red Provida Chile.

Como grupos de presión no pretenden conquistar el poder, sino influirlo, y para ello dirigen su accionar hacia los ámbitos en donde se pueden tomar las decisiones que les interesan, por lo que su actuar suele estar dirigido tanto a la opinión pública, como a los actores políticos, buscando posicionarlos a su favor.

En la Red Pro-Vida Chile, todos, o casi todos, obedecen a una orientación cristiana. La mayoría parece vincularse con el tema del aborto desde enfoques centrados en la mujer, o en la familia, aunque hay algunos cuya misión central parece ser el tema mismo del aborto. En esta misma línea de ideología cristiana, encontramos también algunos centros de estudio, tales como el IES, Instituto de Estudios de la Sociedad([8]), el ICF,  Instituto Ciencias de la Familia Universidad de los Andes([9]), o el centro ISFEM, Investigación, formación y estudio sobre la mujer([10]).

Excepcionalmente, pero confirmando lo que creemos es la esencia de estos grupos, algún movimiento de carácter esencialmente político o empresarial. Entre los primeros, destaca el sitio “vivachile.org”, que si bien se autoproclama destinado a “Promover los grandes bien (sic) morales y culturales propios de una civilización cristiana, con especial referencia a la dignidad de la persona humana, a su vida corporal y espiritual, y a la libertad de enseñanza”, sus secciones (vida familia, religión, sociedad, política, educación, historia, arte y cultura), así como los contenidos de muchos de sus artículos, muestran una preocupación esencialmente política, en la que la penalización del aborto es parte de una ideología política mucho más amplia. Entre los segundos Generación Empresarial – Incorporando virtudes en el mundo del trabajo([11]),  institución vinculada estrechamente con el mundo de la gran empresa (Banco de Chile, BCI, BBVA, Euroamérica, Coca cola, etc.).

III.           ¿SON PRO VIDA LOS GRUPOS PRO-VIDA?

La denominación “pro-vida” es por cierto una autodenominación, esto es, un  nombre auto impuesto, lo que por lo demás no presentaría mayor cuestionamiento, si pensamos que prácticamente todas las organizaciones –incluyendo iglesias, partidos políticos, organizaciones gremiales o sindicales, entre otras- utilizan el nombre que ellas mismas se pusieron.

En este caso sin embargo es necesario una reflexión más compleja sobre este nombre, porque la denominación lleva implícita consecuencias relevantes. La más obvia, que quien se hace llamar “pro-vida” busca ubicarse “dentro” del grupo de personas que está a favor de la vida (¿y quién no quisiera estar allí?) y la segunda, que como consecuencia necesaria de la primera, busca también dejar fuera de esta categoría a quienes no comparten sus planteamientos([12]). Se trata de lo que se ha dado en llamar, “encuadre político”, o “encuadre discursivo político”, mecanismo que permite validar la posición propia, y a la vez invalidar la posición contraria (¿pro muerte?). El “encuadre” discursivo es una construcción social que favorece una forma simple, rápida y fácil de procesar la información que se recibe, induciendo en el mensaje una interpretación determinada y desalentando otra. El “encuadre” constituye una especie de filtro, que promueve en los receptores una interpretación determinada. La auto denominación “pro-vida” significa ubicar a sus miembros en el “grupo de los buenos”, dentro  de quienes están “a favor de la vida”. Y la verdad sin embargo es que del primer análisis que sobre estos grupos se efectúa¸ se puede deducir sin ninguna duda, que no estamos ante grupos efectivamente “pro-vida”.

La expresión “pro”, utilizada como prefijo significa “a favor de”. Y “vida”, se refiere a la capacidad de los seres vivos para desarrollarse, reproducirse y mantenerse en un ambiente determinado. Una institución que se define “a favor” de algo, debiera presentar al menos dos características básicas. Por un lado mantener un discurso ideológico coherente con su nombre, esto es presentar un conjunto de ideas que den cuenta de por qué y cómo dicha institución apoya y promueve ese algo a cuyo favor está, y ojalá de por qué lo hace. Y por otro, presentar una historia, coherente con sus tiempos de existencia, de actividades afines con dicho discurso. Este último punto, el referido a las actividades, es aún más exigible si el grupo en cuestión privilegia el accionar público. De este modo, “pro-vida” debiera ser un grupo que lucha precisamente porque esa característica de los seres vivos se mantenga. Pues bien, nada de esto hay en los grupos “pro-vida”.

Desde luego, se ha dicho, la expresión “pro-vida” en los términos genéricos en que se manifiesta, es incompatible con la vida humana, que requiere, para sobrevivir, matar otras vidas, vegetales o animales, por lo que, desde un punto de vista exclusivamente lógico, la expresión “pro-vida”, resulta ser una verdadera antinomia. Pero si defender la vida en términos generales resulta imposible, si se puede defender parte de ella, por ejemplo la que “siente” (y por tanto la que puede sufrir), la que está en peligro de extinción, los grandes mamíferos, etc. En verdad existe un amplio espectro de objetivos “pro-vida” que se pueden identificar como posibles y altamente valorados. Hay decenas de organizaciones en el mundo que efectivamente promueven la vida en el planeta, como Protección Animal Mundial (WAP, Word Animal Protección), o el propio y conocido Greenpeace.

Ninguna de esas corresponde a un grupo “pro-vida”, pues se trata de una realidad que nada tiene que ver con ellos, desde ninguna perspectiva. Ni organizaciones como Protección Animal Mundial se identifican como “pro-vida”, ni organizaciones identificadas como “pro-vida” se ocupan de estos temas.

Es cierto que podría estimarse que estamos forzando mucho el idioma al interpretar la expresión “pro-vida” en sentido literal, y que es obvio que ella se refiere a la vida humana. La verdad que ni estamos forzando el idioma, ni es obvio que se refiera exclusivamente a la vida humana, pero también nos queremos hacer cargo de esa argumentación. Ratificando al parecer esta idea, la Red Provida Chile en su página web señala “Creemos y respetamos la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural”, precisamente en la sección dedicada a explicar “En qué creemos”([13]). Es decir, teóricamente lo que identificaría a los grupos “pro-vida” es la defensa de la vida humana.

Pero en verdad tampoco ello es cierto. La vida humana se destruye en nuestro planeta de múltiples maneras, algunas como consecuencia de la propia naturaleza, (vejez, enfermedades, catástrofes naturales…) pero mucho más como consecuencia del actuar negligente o decididamente voluntario del propio ser humano. Condiciones sanitarias que enferman, desnutriciones que perfectamente podrían superarse, enfermedades que requieren medicamentos existentes pero económicamente no al alcance de millones de pobres, guerras, crímenes, pena de muerte, y muchas más, implican conductas humanas que claramente operan contra la vida. Una organización efectivamente “pro-vida”, nos parece, debiera estar con su acción y su discurso, denunciando y combatiendo ese tipo de situaciones.

La misma Iglesia, en su encíclica “Evangelium Vitae ("El Evangelio de la Vida"), hace referencia a estas nuevas ideas sobre la protección de la vida. Allí por ejemplo se señala “Entre los signos de esperanza se da también el incremento, en muchos estratos de la opinión pública, de una nueva sensibilidad cada vez más contraria a la guerra como instrumento de solución de los conflictos entre los pueblos, y orientada cada vez más a la búsqueda de medios eficaces, pero "no violentos", para frenar la agresión armada. Además, en este mismo horizonte se da la aversión cada vez más difundida en la opinión pública a la pena de muerte, incluso como instrumento de "legítima defensa" social, al considerar las posibilidades con las que cuenta una sociedad moderna para reprimir eficazmente el crimen de modo que, neutralizando a quien lo ha cometido, no se le prive definitivamente de la posibilidad de redimirse” Y agrega a continuación “También se debe considerar positivamente una mayor atención a la calidad de vida y a la ecología, …”([14]).

Pero no es así. Los llamados grupos pro-vida no desarrollan acción o pensamiento alguno contra la guerra, contra la desnutrición, por la paz, sólo a favor de la penalización del aborto. Y por supuesto esto no ocurre sólo en Chile. “Manifiesto por la vida”, en España, es según su propia definición “…una iniciativa de un grupo de activistas por la vida de la Región de Murcia, que nace con la intención de servir de altavoz ante la sociedad de todas las iniciativas en defensa de la vida”([15]), con una gran actividad en toda España, un calendario actualizado (noviembre de 2015, cuando escribo esto), con decenas de secciones en su página web y un blog, también según su propia contabilidad, con más de 480 mil visitas. Pues bien si se mira su sección “actividades por la vida”([16]), sólo encontrarás actividades contra el aborto.

Pero peor aún, a menudo los mismos que frente al aborto están “por la vida”, han favorecido conductas en contra de la vida humana y continúan haciéndolo. Un ejemplo claro lo constituye lo ocurrido en Chile. Aquí, quienes de una u otra manera se han pronunciado de manera más fuerte contra el aborto, es decir “pro-vida”, son aquellos a quienes, desde la derecha más liberal de nuestro país, identificó como “cómplices pasivos” de la dictadura, esto es, del gobierno más criminal y menos “pro-vida” que ha tenido Chile. Desde luego hay que tener presente que la derogación del aborto terapéutico, que desde 1931 permitía el artículo 119 del Código Sanitario, fue resultado de la intervención, frente a los representantes de la dictadura, de Jorge Arturo Medina Estévez, a esa fecha obispo de Rancagua, férreo partidario de dicha dictadura, y quien nada hiciera por la defensa de la vida de quienes se oponían a Pinochet. ¿Puede estimarse que es pro-vida quien quién pide penalizar la muerte de la mórula o el embrión y nada dice cuando se está asesinando a seres humanos nacidos y crecidos?

La agencia católica de noticias Aciprensa([17]), titulaba el 6 de agosto de 2015, a todas las columnas de la página “Aborto en Chile: Diputados pro-vida recurrirán al Tribunal Constitucional”([18]), anunciando que el 4 de agosto, por 8 votos a favor y 5 en contra, se había aprobado legislar sobre la despenalización del aborto en nuestro país, en la cámara de diputados y que los 5 diputados que habían votado en contra, habían decidido recurrir al Tribunal Constitucional para impugnar ese hecho. De esos cinco diputados, dos eran de Renovación Nacional y tres de la Unión Demócrata Independiente, (UDI). En verdad si todo esto no fuera dramático para miles de personas, resultaría simplemente risible que sean “pro-vida” los diputados de los partidos que apoyaron la muerte durante la dictadura, y particularmente del partido creado para mantener a Pinochet en el poder, un dictador que asesinó e hizo desaparecer miles de personas y que torturó a decenas de miles. Pero no debe extrañar, el ideólogo de ese partido, que no sólo apoyó el golpe de estado, defendió la dictadura más criminal que ha conocido nuestro país, y construyó una Constitución a la medida del dictador -Jaime Guzmán E.-, es por un lado el mismo que buscó consagrar a nivel constitucional la ilegalidad del aborto, y por otro, uno de los mayores defensores que hubo en Chile de la pena de muerte([19]). En Chile, otro gran ideólogo “pro-vida”, ha sido José Ugarte, con abundantes opiniones al respecto en El Mercurio, y autor del libro, de 598 páginas, “El derecho de la vida. El derecho a la vida. Bioética y derecho”([20]), (que no es de derecho, ni de bioética, sino de filosofía). En esa obra, alabada por El Mercurio y múltiples personeros de la derecha, junto con dedicar 125 páginas a condenar el aborto (225-350), dedica 28 a justificar la pena de muerte (153-181).

Y esta situación no es por cierto excepcional. Otro buen ejemplo lo encontramos en España, en donde la fundación de la hija de Juan Yagüe, el “carnicero de Badajoz”, dedicada a reivindicar la memoria de quien fuera uno de los mayores asesinos de los militares franquistas, responsable de entre 1.800 y 4.000, fusilamientos sólo en Badajoz, está presente en la “V Marcha por la Vida”, en Madrid, el 2014, que, por supuesto, … es sólo contra el aborto.

IV.          ¿SON ANTI ABORTO LOS GRUPOS PRO-VIDA?

Pues sí, qué duda cabe. ¿O hay dudas?

Un elemento común a todos los grupos que se identifican como pro-vida, es la defensa de la vida humana desde el momento de la concepción([21])([22]), y por ello se oponen radicalmente al aborto en cualquier momento y bajo cualquier circunstancia.

La verdad es que una vez producido el embarazo, todos los grupos pro-vida se oponen al aborto. Es más, esa posición es el elemento identificatorio como “pro-vida”. ¿Pero significa eso ser antiaborto?  Si, y no.

Un viejo aforismo jurídico, que nos enseñaran en los primeros años de la universidad, es que en derecho las cosas son lo que son, y no lo que se dice que son, es plenamente aplicable a esta situación.

Desde luego, y ya lo hemos dicho, todos los grupos pro-vida tienen un discurso anti aborto, y probablemente si no lo tuvieran, no podrían catalogarse como tales. Pero ese no es el verdadero problema. De lo que se trata es de dilucidar si objetivamente su discurso y su actuar propenden a la reducción del número de abortos que día a día se practican en las diferentes sociedades.

Frente a esto, hay al menos dos situaciones complejas, que ponen en duda el carácter efectivamente anti abortista de los grupos pro-vida.

En primer lugar el tema penal. El principal discurso ideológico de los grupos pro-vida, en referencia al aborto, es la oposición a la despenalización del aborto en donde todavía es delito, o la petición de que vuelva a considerarse como tal, en aquellos países en donde ya no lo es, o sólo lo es parcialmente. Ahora bien, la creencia en la eficacia de la amenaza penal para la disminución o eliminación de ciertas conductas se encuentra ampliamente difundida. Así suele ocurrir con el tema de la pena de muerte o con el aumento de la pena. Con demasiada frecuencia y sin datos de la realidad, se afirma la existencia de un efecto intimidatorio en la pena de muerte que la justificaría, como también el hecho que a mayor sanción, mayor es el efecto disuasivo. En materia de abortos, se sostiene lo mismo. Una vez más sin embargo, la realidad parece distinta. Como señalan Faúndes y Barzelato, “Muchos dirigentes políticos y religiosos, así como las personas que se identifican con el movimiento pro vida, parecen creer que la prohibición legal y moral es el medio más eficaz para reducir la cantidad de abortos. De ese modo, ignoran de manera sistemática las pruebas recogidas en todo el mundo, que muestran la ineficacia de esa prohibición en reducir la incidencia del aborto”([23]).

En segundo lugar, todo aborto consentido, y sólo a ellos nos referimos aquí, es resultado de un embarazo no deseado, aunque dicha situación sea resultado de la presión de terceros. Por ello, no puede extrañar que lo que efectivamente disminuye el número de abortos, es la reducción de los embarazos no deseados. De este modo, el primer objetivo el primero a tener cuenta en una política contraria al aborto debiera ser la disminución de dichos embarazos. Y aquí nuevamente surgen problemas frente a los grupos pro-vida.

La experiencia y la investigación internacional demuestra, sin ninguna duda, que entre los factores que más ayudan a disminuir los embarazos no deseados se encuentran:
  • ·         Educación sexual
  • ·         Planificación familiar
  • ·         Servicios anticonceptivos al alcance de quienes tienen una vida sexual activa.
  • ·    Aumento del poder de las mujeres en la capacidad para tomar decisiones sobre aspectos sexuales y reproductivos.

Y la verdad, es que a todas estas medidas los movimientos pro-vida, como regla general, se oponen. Podríamos largamente argumentar demostrando su oposición a estas medidas, pero basta con transcribir lo que ellos mismos dicen. Respecto de la primera de ellas, la educación sexual, la Red Provida Chile dice textualmente La escuela no es el lugar para impartir educación sexual. La educación sexual adecuada para un niño depende de su particular madurez mental. Los Programas de educación sexual pueden muchas veces deformar la conciencia de un niño. Muchos psicólogos y psiquiatras se han pronunciado en contra de la educación sexual en las escuelas, destacando su efecto dañino en los niños. Los Programas de educación sexual desde pre-kinder hasta la escuela secundaria menosprecian continuamente la naturaleza íntimamente afectuosa y monógama de la sexualidad humana”([24]). Y respecto de la planificación familiar, la misma red señala “Los programas de planificación familiar promueven abiertamente el aborto, la homosexualidad, la inseminación artificial y el control de la población. Por otra parte, suelen rechazar los valores morales, afirmando que el bien y el mal deben ser decididos por cada individuo”. Y agrega “Respecto a la educación de los niños, estos programas niegan la verdad y el significado de la sexualidad humana. Esta educación pervertida rompe las inhibiciones naturales. Como resultado, se observa un aumento de la demanda juvenil por métodos para el control artificial de la natalidad y el aborto”([25]). Demás parece recordar que la iglesia se ha manifestado contraria al empleo de mecanismos de anticoncepción. Incluso cuando hay problemas de salud, como si uno de la pareja está contagiado de VIH, la Iglesia Católica rechaza el empleo de preservativos.

V.           ¿Y ENTONCES QUÉ SON?

Como ya lo dijimos, no se trata de grupos que efectivamente estén por la vida, pues su discurso ideológico nada tiene que ver con la defensa amplia y abierta de la vida, ni siquiera de la vida humana. En los hechos, tampoco están por disminuir el número de abortos, en la medida que principalmente abogan por la sanción penal, que no sirve para ello, ni por promover las medidas que permiten disminuir los embarazos no deseados, principal causa de los abortos. ¿Cuál es entonces su ideología esencial?

En nuestra opinión, no se trata de grupos que estén “a favor de la vida”, sino de grupos cuyo objetivo real es el mantenimiento o la restauración de lo que se conoce como moral conservadora, ocultado bajo un título hoy mucho más atractivo, “pro-vida”.

En verdad hay múltiples pruebas que reflejan esta realidad que mencionamos; pero sin duda son sus propios testimonios los que mejor dan cuenta de ello.

La Red Pro-vida Chile nos da una buena pauta para empezar. Bajo el título ¿En qué creemos?, señala:
  • “Creemos y respetamos la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural. La posición pro-vida señala que ni el aborto ni la eutanasia pueden ser médicamente necesarios o moralmente permitidos.
  • Defendemos la familia formada por un hombre y una mujer, y creemos que es el medio natural para el mejor desarrollo del niño.
  • Creemos que los padres son los primeros educadores de sus hijos.
  • Creemos en la libertad de educación.
  • Creemos en la libertad de información.
  • Creemos en la libertad de expresión”([26])
Precisemos algunas de las expresiones más arriba vertidas, y una vez más con sus mismas expresiones. Defender la familia, formada por un hombre y una mujer se complementa con, “¿Por qué no apoyamos el Acuerdo de Vida en Pareja? El AVP busca legitimar legalmente la unión entre personas del mismo sexo, otorgándole un estatus de “matrimonio”. Sin embargo, el AVP contraría lo más propio del matrimonio: la procreación y el cuidado de los hijos”([27]).

Y creer que los padres son los primeros educadores significa que La escuela no es el lugar para impartir educación sexual. La educación sexual adecuada para un niño depende de su particular madurez mental. Los Programas de educación sexual pueden muchas veces deformar la conciencia de un niño. Muchos psicólogos y psiquiatras se han pronunciado en contra de la educación sexual en las escuelas, destacando su efecto dañino en los niños. Los Programas de educación sexual desde pre-kinder hasta la escuela secundaria menosprecian continuamente la naturaleza íntimamente afectuosa y monógama de la sexualidad humana([28]). En una línea similar, el Comité Nacional Provida de  México tiene un completo “Manual para enseñar la castidad” ([29]),  en una de cuyas partes se lee “Por lo anterior, es muy importante mostrarles una visión completa e integral de la sexualidad humana así como de las ventajas y satisfacciones de esperar al matrimonio para ejercerla y vivirla plenamente. Que sean ellos mismos quienes consideren, contemplen y valoren esta alternativa como un medio eficaz de prevención. Que la abstinencia no sea mostrada como un "medio anticonceptivo" más en la lista, sino como toda una filosofía de vida. Una opción inteligente”([30]).

En algunos casos se trata de una ideología “tan” conservadora, ignorante y agresiva, que hiere los sentimientos más básicos de la racionalidad contemporánea. Vivachile.org, que reproduce artículos de Gonzalo Rojas Sánchez, Joaquín Fernandois o Hernán Corral T., por ejemplo, tiene en su página artículos que justifican los homicidio contra las mujeres, como por ejemplo aquel en que se lee que el aumento de estos homicidios “…subió, probablemente, y según dicen los abogados, por venganzas de hombres desesperados tras ser despojados de casa, hijos trabajo y dignidad. Las vividoras del género lo saben”([31]), O que, anclados en el siglo XIX, defienden en el siglo XXI queLa Iglesia siempre ha reconocido la autonomía de las realidades temporales y de la política, pero la política tiene que estar subordinada, naturalmente que sí, a la moral y a la religión”([32]). Resulta curioso, por decirlo suavemente que un grupo se haga llamar “Cristianos por la vida” y el odio que presentan se manifieste en mentiras, en visiones trasnochadas de la “guerra fría”, y en un lenguaje tan violento como para titular “Aborten a Marco”, para referirse a un parlamentario: “Todo este manejo de cifras es parte de la estrategia abortista por urgir a los ciudadanos como si el aborto fuera un problema de salud pública como una epidemia. "Miente, miente que algo queda", dicen los filósofos marxistas([33]). Lo que en definitiva se busca con este tipo de proyectos es la destrucción cultural del país. De un país cristiano, profamilia y provida, a un país ateo, secular, hedonista y egoísta. Materia prima para seguir con el totalitarismo marxista, la continuación de URSS y sus satélites, o más bien un pueblo donde el estado es Dios, y Jesucristo pasa a ser un dato histórico”([34]).

En verdad hay mil pruebas más que confirman lo señalado. En España por ejemplo, el desarrollo de los movimientos "provida" se dispara luego de la aprobación por el gobierno de Rodríguez Zapatero de la ley del matrimonio homosexual, el 2005, y de la ley que establecía la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía el 2006, esto es, antes que surgiera la nueva Ley del Aborto de 2009. En Chile, aún recordamos que fue Jorge Medina Estévez, el obispo que consiguió con la dictadura eliminar el aborto que mantenía nuestra legislación,  quien al considerar “satánicos los mensajes del grupo de heavy metal Iron Maiden, consiguiera que se les impidiera presentarse en nuestro país en 1992 y acusara a la cantante Madonna de «despertar la lujuria» y provocar “suciedad en nuestro corazón”, el año 2008. En verdad en el mundo, como dice Wikipedia, “Los movimientos provida surgen en los años 70 y los años 80 del siglo XX como reacción a los cambios sociales y legales que se producen en las sociedades occidentales a partir de los años 60: la legalización de los métodos anticonceptivos, la despenalización del aborto, la creación de unidades de planificación familiar, la introducción de la educación sexual en los programas de los centros de enseñanza, la liberalización de las costumbres sexuales, la aparición de formas alternativas a la familia tradicional, etc.”([35]), lo que da cuenta de inmediato de su carácter conservador. Dicho carácter se reafirma con la obsesión por la condena moral y jurídica del aborto, en todo momento y en todo lugar, lo que da cuenta más bien de una ideología del castigo y la culpa, que de una ideología pro vida.

Los grupos contrarios al aborto, en una sociedad democrática, tienen todo el derecho del mundo a existir y a manifestarse, también aquellos que buscan reconstruir la vieja moral conservadora; a lo que no tienen derecho, es a mentir, a engañar, a presentarse bajo una apariencia determinada y en definitiva ser otra cosa. Eso se llama fraude ideológico. 







[1] Campaña desarrollada por la organización InformAborto. Sus intervenciones comenzaron el año 2014, instalando gigantografías que muestran imágenes de abortos, en un camión que recorre el país.
[2] El 23 de octubre de 2015, el fotógrafo Marcelo Montecinos interpuso recurso de protección en contra de InformAborto, por la utilización, en forma ilegal y arbitraria, sin la autorización de su autor y sin señalar la identidad de éste, ni la fuente de donde fue obtenida, la fotografía mencionada tomada en el Estadio Nacional, en 1973, por el recurrente.
[3] MAGUIRE, DANIEL C. “La actitud católica moderada respecto a la anticoncepción y el aborto”, disponible en http://www.religiousconsultation.org/Spanish_translation.htm  (consultado 14.12.2015)
[4]Concilio de Elvira, can. LXVIII: De la catecúmena adúltera, que mata a su hijo. La catecúmena que concibiera adúlteramente y ahogare al feto tenemos por bien no sea bautizada, ni aun en la hora de la muerte” Citado por Ricardo Pérez de Arce M, en Configuración histórica del delito de aborto en el Derecho Canónico desde los primeros siglos del cristianismo hasta el código de 1983 y su desarrollo, disponible en http://escuela.med.puc.cl/publ/arsmedica/arsmedica6/Art14.html

[5] Sobre el tema, en este blog: Aborto e Iglesia católica Otro mundo es posible. Disponible en http://fernandogarciadiaz2015.blogspot.cl/2015/08/aborto-e-iglesia-catolica-otro-mundo-es.html
y Aborto e Iglesia Católica. Corrientes discrepantes del presente, disponible en http://fernandogarciadiaz2015.blogspot.cl/search?updated-max=2015-09-21T13:33:00-07:00&max-results=7
[6] ) Entre los últimos documentos más relevantes sobre el tema, que mantienen la versión oficial de El Vaticano, destaca  la encíclica de Juan Pablo II, del 25 de marzo de 1996, Evangelium Vitae ((El Evangelio de la vida).
[7] Lista disponible en http://redprovida.com/nuevo/?page_id=259 (consultado 14.12.2015)
[8] http://www.ieschile.cl (consultado 14.12.2015)
[9] http://www.uandes.cl/icf (consultado 14.12.2015)
[10] http://www.isfem.cl (consultado 14.12.2015)
[11] http://www.generacionempresarial.cl/  (consultado 14.12.2015)
[12] Por su parte, las organizaciones partidarias de la despenalización del aborto se autodenominan “pro-elección”, constituyendo “Católicas por el derecho a decidir”, la más importante de origen religioso. Según texto de la Red Latinoamericana de católicas por el Derecho a Decidir, "Somos un movimiento autónomo de personas católicas y feministas, comprometidas con la búsqueda de justicia social en América Latina y el Caribe, una de las regiones más desiguales del planeta. Luchamos por el cambio de los patrones culturales que limitan en nuestras sociedades, la autonomía de las personas, especialmente de las mujeres. Actuamos a partir del pensamiento teológico feminista que afirma la justicia social, la plurireligiosidad y la validez moral de las decisiones tomadas por las mujeres" Disponible en http://www.catolicasporelderechoadecidir.net/editorial.php (consultado 14.12.2015)

[13] Disponible en http://redprovida.com/nuevo/?page_id=397 ((consultado 19.10.2015)
[14] EVANGELIUM VITAE, N° 27., disponible en http://www.centroetica.uct.cl/documentos/archivos/1.5.4.7.pdf (consultado 14.12.2015)
[15] Disponible en https://manifiestoporlavida.wordpress.com/about/ ((consultado 03.11.2015)
[17] WIKIPEDIA: ACI Prensa es una agencia de noticias católica con sede en Lima, Perú. Ofrece información en español sobre la doctrina católica, así como da a conocer la actuación de la Iglesia católica en el mundo y trata temas de actualidad desde el punto de vista católico. Sus contenidos son distribuidos vía Internet o a través de programas de radio y televisión.1 ACI Prensa forma parte de EWTN Global Catholic Network (7.11.2015)
[19] Entrevista en que aborda el tema, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=slEaQZONKtc  (consultado 14.12.2015)
[20] UGARTE, JOSÉ “El derecho de la vida. El derecho a la vida. Bioética y derecho”, editorial Jurídica de Chile, Santiago, mayo 2006. Véase en este mismo blog “Comentario de Libros: El derecho de la vida. El derecho a la vida. Bioética y derecho.
[21] Como consecuencia de esta posición, también se oponen a la eutanasia,  y las investigaciones con células madres embrionarias.
[22] Contrario a lo que se cree, la expresión “desde el momento de la concepción”, es ambigua, entre otras razones porque la concepción no es un “momento”, sino un proceso que dura horas, y puede ser artificialmente interrumpido y por tanto durar muchísimo más, porque concepción hace referencia a concebir,  y quien concibe es siempre una mujer, lo que dejaría fuera los procesos de fertilización asistida que se efectúan in vitro.
[23] FAÚNDES, ANIBAL y BARZELATO, JOSÉ “El drama del aborto. En busca de un consenso”, LOM Ediciones. Primera edición en Chile, 2007, pág. 157.
[24] Disponible en http://redprovida.com/nuevo/?page_id=687 (consultado 14.12.2015)
[25] .Disponible en  http://redprovida.com/nuevo/?page_id=685 (consultado 14.12.2015)


[27] http://redprovida.com/nuevo/?page_id=695 (consultado 14.12.2015)
[28] http://redprovida.com/nuevo/?page_id=687(consultado 14.12.2015)
[33] “Miente, miente que algo queda, es una expresión que con alguna pequeña variante se encuentra en Voltaire, normalmente se le atribuye a Goebbels, pero no a filósofos marxistas.
[35] WIKIPEDIA, https://es.wikipedia.org/wiki/Provida (consultado 14.12.2015)